martes 29 de julio de 2008

Munich, Steven Spielberg

CUANDO LAS OLIMPIADAS YA NO SON JUEGOS DE PAZ

Steven Spielberg nos va deleitando con su maestría en dos direcciones, a veces toca una de efectos especiales y a veces toca una "bélica" de alta calidad de dirección, siempre con una base histórica y que nos presenta la crueldad de las matanzas entre humanos.

La película tiene su origen y se basa en los atentados cometidos por los palestinos en septiembre de 1972, durante los Juegos Olímpicos de Munich. Donde un comando llamado "Septiembre Negro", secuestra y asesina a 11 atletas de Israel. Pero eso es solo el principio ya que rápidamente el gobierno de Israel designa un comando judío que tiene la misión de ejecutar a los responsables e ideólogos de la matanza. Dicha venganza se extiende a todo aquél dirigente o pensador de Septiembre negro. Esta venganza real llevaría más de un decenio y caerían en ella perseguidos y perseguidores.

Avner (Eric Bana que también aparece en Troya y en Black Hawk derribado) es un combatiente de la Mossad (servicios secretos israelíes) a quién designan como jefe del comando destinado a acabar con todos aquellos relacionados con la matanza de Munich.

Para ello contará con 4 compañeros, todos ellos con su especialidad Roberto el "artificiero", Steve como tipo duro y conductor, Hans el falsificador y Carlos, que borra toda huella de atentados, designados todos y controlados desde Israel por el comandante de la Mossad (Geoffrey Rush).

Desde el principio de la cacería, el grupo mantiene una cierta ética por la que intentan que no haya muertes de inocentes, y se dedican a matar tan solo a sus objetivos. Hecho que consiguen casi siempre.

Las escenas de cada operación son muy duras y sanguinarias, dando la mayor realidad posible, sin censuras. Eso nos hace pensar sobre el alcanze real del terrorismo, lo cruel que llega a ser.

Spielberg, por otro lado, nos deleita con la controversia de que los terroristas (en este caso los de la mossad) también son gente con una vida "normal" fuera del trabajo, con sentimientos para con su familia, pero eso sí, el sentimiento nacionalista es más fuerte que cualquier otro, eso los hace feroces y implacables.

No cabe duda de que la película está enfocada desde un punto de vista muy de Israel, ya que aquí los judíos son los buenos y los palestinos son los malo malísimos, aunque hay un par de escenas de la película en la que se muestra a objetivos palestinos como gente simpática, normal y agradable, nada más lejos de la realidad cuando son los responsables de tanta matanza.

Tampoco ayuda la película a entender el conflicto palestino/judío, ya que simplemente parecen comandos en plena guerra que se dedican a asesinar a aquellos objetivos que les han impuesto. No son diferentes los secuestradores y asesinos de Munich a los que forman el comando judío de la Mossad.

En resumen, una película con escenas de alto nivel de sangre que nos muestra la crudeza del terrorismo desde dentro. Un trabajo que acaba por volver loco a todos los que estan dentro (en el mejor de los casos, en el peor mueren) y que nos lleva a la conclusión de que por muchos objetivos que maten siempre habrá alguien que sustituya al objetivo asesinado. Eso quita un poco de sentido a esta lucha que ambas partes consideran como eterna, por un territorio que los dos consideran suyo.

Hay que decir, que la pelicula en algunos momentos parece ser un poco lenta, y sobretodo al final reconozco que he mirado el reloj algunas veces.

En resumen, una película que hay que ir a ver y que nos hará entender todo lo que había alrededor del atentado de Munich de 1972. O incluso nos puede llegar a hacer entender otros atentados que se pueden cometer hoy en día. Tengan o no tengan relación con el conflicto palestino...